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¿Provoca autismo la vacuna triple vírica?

El pasado 5 de Marzo se publicaba en la revista Annals of Internal Medicine un nuevo estudio sobre la relación de la triple vírica con el autismo. Recordemos que la triple vírica es una vacuna que se administra para inmunizar contra el sarampión, las paperas y la rubeola.

Este estudio, liderado por el Dr. Anders Hviid, no es el primero que se realiza con este objetivo, pero sí es uno de los mas completos, y con unos resultados que permiten obtener claras conclusiones.

Los resultados obtenidos son mas relevantes aún en estos momentos, cuando existe una gran preocupación por el repunte de enfermedades ya superadas. El motivo de que vuelvan estas enfermedades es la dejación de vacunación por parte de un grupo de personas reacias a las vacunas En concreto, está resurgiendo una nueva epidemia de Sarampión que, desde principios de 2018, está convirtiéndose en un problema de salud pública.

Paramyxovirius: El Sarampión

El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, asociada con una inflamación catarral de las vías respiratorias, fiebre y síntomas de afectación general. El síntoma mas característicos es una erupción cutánea, pero provoca complicaciones como bronconeumonía estreptocócica o neumocócica, encefalitis y otitis.

El periodo de incubación de esta enfermedad es de 4 a 12 días sin síntomas. Cuando aparecen los primeros síntomas el contagio se agrava.

Esta enfermedad está causada por un virus, del que se conoce un solo tipo inmunológico, un paramyxovirius.

El contagio se da especialmente en niños, por la facilidad de infección a través de secreciones lacrimales, nasales o bucales.

Situación actual del sarampión

Esta semana aparecía publicada una noticia en algunos diarios sobre nuevos casos de sarampión en España. Hasta 19 nuevos casos en un solo mes en Cataluña, y con estos suman hasta 30 en lo que va de año, incluyendo nueve hospitalizaciones. Siendo el sarampión una enfermedad que estaba prácticamente erradicada ya en nuestro país, no es de extrañar que empieza a preocupar a las instituciones.

Y es que el hecho va mas allá de nuestras fronteras, y se manifiesta el problema cuando la OMS vuelve a preocuparse por el repunte de casos de sarampión en Europa. Ya en agosto del 2018 publicó una nota de prensa advirtiendo de la situación de epidemia de sarampión en Europa. En resumen, en la nota figura la estadística de que, durante el primer semestre del año pasado, habían fallecido 37 personas por esta enfermedad, y mas de 41.000 niños y adultos infectados. La OMS calificó en esta nota del 2018 como «Cifras de récord».

Esto ha supuesto el fracaso del plan de la ONU, que fijó como objetivo para erradicar el sarampión en Europa en el año 2015.

¿Y en 2019?

Pero la situación, lejos de mejorar, se agrava en el 2019. Según la OMS, y atendiendo a los datos provisionales recibidos de los países, en lo que va de 2019 se ha cuadriplicado el número de casos de sarampión con respecto al 2018. «Hasta la fecha, en 2019, 170 países han informado de 112.163 casos de sarampión a la OMS. El año pasado en el mismo periodo, se habían contabilizado 28.124 enfermos en 163 países”.

Según estos datos provisionales de la OMS, en Europa el incremento de casos de sarampión es del 300%. Mientras en EEUU está sufriendo la segunda peor epidemia de sarampión registrada desde 1991.

El caso mas relevante de esta epidemia está precisamente en la ciudad de Nueva York, donde a principios del mes pasado se declaró «emergencia de salud pública» al registrar 280 casos de infección por sarampión, la mitad de todo EEUU.

Entre las medidas adoptadas por las autoridades se ha adelantado la edad de vacunación de la triple vírica incluso antes del año. Además, ha incluido la obligatoriedad de vacunación bajo multa de hasta 1000 dólares. Son medidas drásticas para una situación de descontrol.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, afirmó «No hay duda de que las vacunas son seguras, efectivas y salvan vidas. Urjo a todo el mundo, especialmente a aquellos en las áreas afectadas, que se inoculen para proteger a sus niños, familias y comunidades»

La cuestión que cabe preguntarse a tenor de este retroceso en el objetivo de evitar la proliferación de estas enfermedades es clara.

¿Por qué, habiendo cobertura suficiente de vacunación, están volviendo enfermedades como el sarampión?

antivacunas

Movimiento anti-vacunas

Como movimiento antivacuna podría definirse a aquél conjunto de personas que, por motivos sanitarios, religiosos o políticos, creen que el acto de vacunarse supone un mayor perjuicio para su salud que el posible beneficio que pueda aportar.

Los antivacunas no son un movimiento social reciente, sino que existen prácticamente desde que existen las vacunas. Cuando, en 1796 Edward Jenner ideó una nueva forma de prevenir la viruela, que daría lugar a las vacunas, comenzaron a surgir las primeras críticos y movimientos sociales contrarios a la vacunación.

A partir de ahí, la protesta siempre ha estado presente, llegando a tener que legislar los gobiernos, en ocasiones, contra estos movimientos, y estableciendo la obligatoriedad de la vacunación.

Tenemos, por ejemplo, que en Reino Unido, ya en 1840, se promulgan varias leyes para obligar a la vacunación contra la viruela bajo multas y pena de cárcel para aquellos padres que no vacunasen a sus hijos.

El surgimiento de diversas asociaciones y colectivos antivacunas, como por ejemplo la Liga Antivacunación de la Ciudad de Nueva York en 1885, consigue, tras varias campañas y batallas legales, que se deroguen las leyes de vacunación obligatoria. El argumento legal fue que la obligatoriedad de vacunación violaba los derechos individuales de las personas.

En España tuvimos un caso de bastante repercusión en el año 2010, cuando un juez ordenó la vacunación forzosa contra el sarampión de 35 niños en Granada. Ante la negativa de 58 padres a vacunar a sus hijos y ante el avance del brote, precisamente de sarampión, la justicia tuvo que tomar esta decisión por motivos de salud pública.

La ONU ha incluido a la corriente anti-vacunación entre las diez amenazas a la salud global en 2019, por los riesgos de retroceso en profilaxis de enfermedades ya superadas.

La realidad social es que hay bastante desconfianza en la población sobre la efectividad y efectos secundarios de las vacunas. En Abril la Comisión Europea ha publicado un Eurobarómetro donde se pregunta sobre la actitud frente a la vacunación a miles de ciudadanos europeos. Los resultados arrojan que el 50% de los españoles creen que las vacunas pueden tener efectos secundarios graves, aunque el 69% piensa que las vacunas son eficaces.

Relación de la triple vírica con el autismo.

Estos movimientos antivacunas se han visto alimentados por algunos informes científicos sobre efectos secundarios y daños provocados por las vacunas. Tal es el caso por ejemplo de la vacuna DTP (Difteria, Tétanos y Tosferina). En los 70 hubo polémica con esta vacuna a raíz un informe afirmaba que 36 niños habían sufrido consecuencias neurológicas (vómitos, irritabilidad, convulsiones, espasmos) después de recibir la vacuna. Esto provocó que Reino Unido redujera la tasa de vacunación, y como consencuencia hubo hasta tres epidemias de difteria.

En el caso que nos ocupa, con la triple vírica, también fue objeto de polémica y controversia por efectos secundarios. En 1998 se publicó un estudio en la revista científica The Lancet, en el que se relacionaba la vacuna triple vírica con el autismo y enfermedades de colon.

El estudio, liderado por el médico británico Andrew Wakefield, mostraba que 12 niños vacunados con la triple vírica presentaban signos de autismo e inflamación de colon.

A pesar de que 6 años después se demostró que Wakefield tenía “conflictos de intereses financieros” y varios de sus colaboradores se retractaron del estudio, incluso la revista The Lancet publicó la retractación del estudio, el daño ya estaba hecho. La publicación desató una ola de desconfianza en todo el mundo, alimentando a los movimientos antivacunas, que aún perdura.

Retractación The Lancet sobre el estudio de Wakefield.

En 2010 el Consejo General de Medicina de Reino Unido declaró a Wakefield «no apto para el ejercicio de la profesión», y calificó su investigación de fraude.

Conclusión: la vacuna triple vírica no provoca autismo

Después del fraude de Wakefield se han publicado numerosos estudios y nunca se ha encontrado relación alguna entre la vacuna triple vírica el autismo. A pesar de ello, sigue habiendo desconfianza en la población por esta vacuna. Esta desconfianza podría estar detrás del aumento de casos y los nuevos brotes en todo el mundo.

En el estudio del Dr. Anders Hviid, publicado el pasado 5 de marzo en la revista Annals of Internal Medicine, han participado mas de 650 mil niños nacidos en Dinamarca entre 1999 y 2010. De los cuales 625.842 niños fueron vacunados con la triple vírica. Se compararon con un grupo de control de 31.619 niños no vacunados con la misma vacuna.

En el estudio se incluyeron niños con distintos factores de riesgo, como factores ambientales y factores familiares atendiendo al historial de casos de autismo en la familia.

En el grupo de control se han diagnósticado 525 casos de autismo, mientras que en el grupo de niños vacunados se diagnosticaron 5992 casos de autismo.

Siendo la relación del 1.66% de casos de autismo entre los niños no vacunados frente al 0.95% de autismo entre los vacunados. Teniendo en cuenta que la relación de muestra es de más de 19 veces la muestra que el grupo de control, es admisible que la proporción sea mas reducida en el caso de los niños vacunados al ser la muestra mas grande. No significa que la vacuna evite el autismo.

Pero el estudio permite concluir que la vacuna triple vírica no provoca autismo, y no desencadena el autismo en individuos con factores de riesgo ambientales o familiares.

A pesar de ello, muchos padres aún tienen miedo de que sus hijos padezcan autismo por vacunarlos. Hay que tener en cuenta que, como dijo el alcalde de Nueva York, las vacunas son eficaces, seguras, y salvan vidas. Gracias a las vacunas hemos aumentado nuestra esperanza de vida, pero la eficacia de las vacunas disminuye cuando hay colectivos de personas no vacunadas.

Es decir, no vacunar no solo pone en riesgo la propia salud, también pone en riesgo la salud de los que te rodean.

REFERENCIAS

Hviid A, Hansen JV, Frisch M, Melbye M. Measles, Mumps, Rubella Vaccination and Autism: A Nationwide Cohort Study. Ann Intern Med. 2019;170:513–520. doi: 10.7326/M18-2101

Página web del Comité Asesor de Vacunas-Asociación Española de Pediatría. El Sarampion en Europa en Cifras de Record. 21 de Agosto 2018. y SARAMPIÓN EN EUROPA (OMS): EN 2018 MÁS CASOS PESE A LAS BUENAS COBERTURAS VACUNALES

Página de la OMS Oficina regional Europea Measles cases hit record high in the European Region

Retraction—Ileal-lymphoid-nodular hyperplasia, non-specific colitis, and pervasive developmental disorder in children. Lancet, 2010, 375, 445.

Wolfe, R.M. y Sharp, L.K. (2002). Anti-vaccinationists past and present. The BMJ, 325, pp. 430-432. Fragmento en http://www.bmj.com/content/325/7361/430.short

Europeans’ attitudes towards vaccination. Special Eurobarometer 488- Report. Survey requested by the European Commission, Directorate-General for Health and Food Safety and co-ordinated by the Directorate-General for Communication. Publication April 2019

Kulenkampff, M., Schwartzman, J. S., y Wilson, J. (1974). Neurological complications of pertussis inoculation. Archives of Disease in Childhood, 49(1), 46–49. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1648839/

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